CÓDIGOS DE CONDUCTA EN EL DEPORTE – SU IMPORTANCIA Y NECESIDAD

Debido a la creciente importancia del Buen Gobierno Empresarial (“Corporate Governance”) así como el incremento de los riesgos legales, las empresas cada día más deciden actualizar su política de cumplimiento legal y responsabilidad corporativa (“Corporate Compliance Policy”). En efecto, es común que aprueben códigos éticos o de conducta en los que adoptan una serie de valores, estándares de comportamiento, que definen sus relaciones, tanto a nivel interno como externo, de forma de desarrollar sus actividades y negocios conforme a la normativa vigente.

El código de conducta es una declaración expresa de la política y los principios en los que se inspira el comportamiento de una organización; pretende impulsar una cultura preventiva y convertirse en un elemento disuasor de conductas ilícitas, procurando un comportamiento honrado de todos sus integrantes, con independencia de la función y rol que cada uno desempeñe.

La incorporación de este instrumento en el mundo del deporte es de vital importancia, debido a que algunas presiones e influencias de la sociedad moderna han amenazado sus principios tradicionales. La implementación de estos Códigos en clubes y asociaciones, permitiría encauzar el deporte hacia el concepto de deportividad, lealtad, respeto a las reglas del juego y del adversario.

Los clubes deportivos deben trabajar en pos de recuperar los valores de gestión y actuación responsable, que, combinados con estructuras organizativas transparentes y modernas, constituirían factores claves para su éxito a largo plazo. A su vez, deben involucrarse más en la sanción de las conductas incorrectas, ya que, aunque probablemente estas nunca se podrán erradicar totalmente, su trabajo contribuiría a un descenso en su intensidad y gravedad. Además, de no hacerlo podrían incurrir en responsabilidad según lo dispuesto por los distintos Códigos Disciplinarios de las federaciones deportivas internacionales y nacionales.

Es importante destacar que para que el Código sea realmente efectivo se requieren varios presupuestos: por un lado, debe mencionar expresamente qué conductas se encuentran prohibidas, sus consecuencias, y qué actuaciones deben verificarse para evitarlas; por otro, deben brindarse las condiciones para que realmente llegue a ser conocido por todos los integrantes del club o entidad (directivos, entrenadores, deportistas, funcionarios administrativos en general, aficionados, etc.); y, fundamentalmente, no debe ser un mero documento, válido para cualquier entidad, sino que debe responder al compromiso efectivo de cada club y adaptarse a sus propias características, por lo que cuanto más grande y complejo sea el club, más lo deberá ser el Código de Conducta.

En cuanto a la temática, si bien no es conveniente elaborar listas taxativas, dado que los Códigos deben adaptarse al caso concreto y a que es absurdo pretender contemplar todas las situaciones posibles, todo Código existente en el mundo del deporte debería hacer referencia a la prohibición del racismo de cualquier índole, de corrupción, de dopaje, de violencia (física y verbal), de arreglar o amañar partidos, de sobornar árbitros y demás participantes del deporte, así como promover la integridad y el juego limpio, proteger a los menores de edad deportistas, entre otros.

Asimismo, los Códigos de Conducta deben prever la existencia de un canal de denuncias adecuado (garantizando la confidencialidad y falta de represalias del denunciante), y de un órgano encargado de su seguimiento, vigilancia y cumplimiento.

Las federaciones deportivas deberían ser las principales interesadas en la implementación y el cumplimiento de estos códigos en los clubes, puesto que el comportamiento inadecuado de uno solo de ellos perjudica la imagen y credibilidad de toda la organización.

En este sentido, recientemente la Asociación Uruguaya de Fútbol ha anunciado la creación de un Departamento de Integridad, cuyo principal objetivo será velar por la ética, el juego limpio, y evitar la manipulación de partidos o competiciones de fútbol, creando para estos fines canales de denuncia de carácter confidencial. Si bien no ha comunicado expresamente la creación de un Código de Conducta, ha invitado a los principales actores del fútbol a diversas jornadas informativas que se desarrollarán a partir del año próximo, y que servirán para proteger la transparencia, los valores y la buena imagen del deporte más importante de nuestro país.

Es necesario promover esta tendencia en el ámbito de toda organización y profesión deportiva, en virtud de que la existencia de parámetros éticos conformes a la leyes vigentes, constituyen una herramienta de mejora y profesionalización.

Nuestra firma cuenta con experiencia en la elaboración de códigos de conducta en diferentes segmentos de la economía, sectores que desde hace tiempo se les exige su implementación y control.

Análisis efectuado por el Dr. Francisco Rodríguez