REPERCUSIONES DEL COVID-19 EN LAS EMPRESAS Y SUS ESTADOS CONTABLES ANTERIORES A MARZO 2020

La pandemia mundial del Covid-19, ha afectado en primer lugar la salud de los seres humanos, la actividad de las empresas y a cada uno de nosotros en el trabajo diario en las entidades a las cuales estamos integrados.

En base a los procedimientos que han debido realizar los gobiernos a nivel mundial para prevenir y combatir la pandemia declarada por la OMS, se ponen en riesgo muchas actividades y se genera incertidumbre frente a la evolución de los negocios.

Todo este proceso y su evolución diaria, no es ajeno a la contabilidad. Por definición, la contabilidad debe reflejar fielmente todos los hechos administrativos y económicos que realizan las entidades, y en la medida que estas se han visto afectadas por esta crisis sanitaria, deben ser expuestos adecuadamente los riesgos en sus Estados Contables, en especial por imperio de la incertidumbre que los acontecimientos presentan en relación a la situación de los negocios.

Para estar preparados a responder a la situación actual en nuestra actividad profesional contable, consultoría empresarial y auditoría, debemos tener en cuenta las siguientes normas:

 -Norma Internacional de Contabilidad N°10 – Hechos Ocurridos Después de la Fecha de Balance – dirigida a empresas que aplican NIIF en forma completa.

Sección 32 de NIIF para Pymes – dirigida a aquellas empresas que por su dimensión económica les corresponde este tipo de reglas.

Tanto para entidades que aplican NIIF completas como NIIF Pymes, se debe mencionar en cuanto corresponde, en las Notas a los Estados Contables, dentro del concepto “Hechos Posteriores”, cómo la Dirección entiende que sus actividades han sido impactadas por la situación creada y las políticas que se han adoptado para mitigar los efectos de la dispersión del COVID-19.

Uruguay no escapa a esa realidad, y se entiende que no es adecuado exponer ajustes sobre Estados Financieros anteriores al mes de marzo 2020, es claro que existe una dificultad objetiva de estimar los impactos en la realidad anterior, pero también es claro que se debe incluir en las Notas a dichos Estados, las medidas adoptadas por las autoridades que han motivado una disminución de la mayoría de las actividades en estos días.

Debemos comunicar a quien observa e interpreta los Estados Financieros, las medidas tomadas por cada entidad respecto a los riesgos de pérdida de operatividad y liquidez, de recuperación de créditos, de adecuación de costos, etc., junto con la estrategia a seguir para retornar a un nivel de actividad en el futuro, acorde con lo que manifiestan los balances que se están presentando. Es simplemente una alerta que como profesionales debemos exponer, para anticipar los impactos que sin duda generará en las cifras, y que permitan prever una realidad comparativa adecuada, a todos aquellos que deban tomar decisiones con esta base.

En forma adicional, es nuestro deber profesional apuntalar a los clientes en la gestión de buenas prácticas, para sostener la operativa que resulte como consecuencia de la situación, y a generar las medidas que permitan recuperar el nivel de actividad, lo que redundará seguramente en la continuidad del negocio.

Para adelante, ya con otra realidad económica sin duda, tendremos los elementos objetivos para exponer de manera adecuada en los propios Estados Contables, la situación experimentada por cada empresa y dónde se han generado los impactos, así como las medidas adoptadas para minimizarlos.

 

Cra. María Pose

Departamento Contable