Análisis jurídico del accidente que conmocionó a la industria cinematográfica.

El pasado 23 de octubre, la industria cinematográfica se vio sacudida por un trágico accidente, el cual consideramos merece una breve reflexión respecto a las consecuencias jurídicas que idéntica situación podría haber causado, sí hubiese ocurrido en nuestro país.

El actor y coproductor de la película denominada artísticamente como “RUST”, el señor Alec Baldwin, dentro del set de filmación y durante el rodaje de una escena, disparó accidentalmente un arma de utilería, provocando consecuentemente el fallecimiento de la directora de fotografía.

Debemos destacar que, en este último tiempo, la industria cinematográfica ha crecido exponencialmente en nuestro país. En este contexto de crecimiento y apertura, surge plantearse, si el hecho hubiese ocurrido dentro de un set de filmación uruguayo, ¿Cuál sería la normativa aplicable y quién sería el sujeto pasivo pasible de sanciones?

En este sentido, sí la víctima fatal del accidente, hubiese sido una “empleada dependiente” contratada por la productora que lleva adelante la obra audiovisual, y ésta se encontrare debidamente inscripta ante el Banco de Previsión Social en cumplimiento con las previsiones dictadas por esta rama, entendemos que sería de aplicación la Ley N° 16.704 de fecha 10 de octubre de 1989, denominada “Regulación de los Seguros Sobre Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales”. Si bien dicha ley no define específicamente el concepto de accidente de trabajo, se entiende por tal, toda lesión proveniente de una causa externa súbita y frecuentemente violenta en ocasión o a causa del trabajo que se ejecuta en relación de subordinación. En definitiva, para que un accidente sea considerado “laboral” debe generar lesiones y además existir un nexo causal entre el accidente y el trabajo. Asimismo, dicho cuerpo normativo establece que todo empleador será civilmente responsable de los accidentes que ocurran a sus empleados a causa del trabajo o en ocasión de este, entendiéndose por empleado, a todo aquel que ejecute un trabajo habitual u ocasional, remunerado, y en régimen de subordinación. Sin embargo y en oportunidad de esta rama en particular, la Ley de Accidentes de Trabajo en su artículo 3 dispone específicamente que no se considerarán empleados dependientes a quienes sean actores en espectáculos artísticos, sin perjuicio de los seguros especiales que se contrataren.

Asimismo, debemos destacar que con la entrada en vigencia de la Ley No. 19.196 denominada “Ley de Responsabilidad Penal Empresarial”, nuestro legislador consagró un nuevo delito, el cual establece que el empleador o en su caso, quien ejerciendo efectivamente en su nombre el poder de dirección de la empresa no adoptare los medios de resguardo y seguridad laboral previstos en la ley y su reglamentación, de forma que pongan en peligro grave y concreto la vida, la salud o la integridad física del trabajador, será sancionado con 3 a 24 meses de prisión.

Conforme a lo expresado y sin perjuicio de las particularidades que podría llegar a revestir cada caso en particular, entendemos que la productora de la película (en su eventual calidad de empleadora del lesionado/a), podría llegar a verse involucrada como sujeto responsable, y por tanto pasible de sanciones, por su actuar negligente de mantener un arma de fuego dentro de un espacio de trabajo, que pudiese poner en peligro la integridad de sus colaboradores.

Cabe mencionar, sin embargo, que el rubro audiovisual mantiene una fuerte tendencia a la contratación de arrendamiento de servicios “por proyecto”, siendo aplicable la normativa civil y leyes especiales aplicables en la materia, y las disposiciones acordadas en el acuerdo escrito celebrado entre las partes.

Los términos y condiciones establecidos en los contratos escritos celebrados entre la productora y los distintos agentes intervinientes en una obra audiovisual, son fundamentales. Ello por tanto las actividades celebradas por estos, vienen atadas a la autoría y protección de sus derechos de propiedad intelectual por la obra creada, materia que consideramos merece un capítulo especial.