Cheques electrónicos

Hace poco más de un año, el Ministerio de Economía y Finanzas remitió a la Asamblea General para su consideración un proyecto de ley por el cual se crea el “Cheque Electrónico” introduciendo modificaciones a la Ley de Cheques y al Código General del Proceso.

Dicho proyecto de ley fue sancionado por la Cámara de Senadores el 03 de noviembre de 2021 y por la Cámara de Representantes el 17 de mayo de 2022, promulgado por el Poder ejecutivo el pasado 27 de mayo, permaneciendo pendiente su publicación.

El Decreto – Ley Nº 14.412 del año 1975, comúnmente denominado “Ley de Cheques”, ha demostrado ser una herramienta adecuada respecto de la regulación de los cheques como instrumento de pago.

No obstante, resulta conveniente actualizar el marco normativo a los efectos de acompañar su regulación con las nuevas tecnologías y medios de pago que surgieron con posterioridad a su promulgación.

Incluso a partir de la ley de inclusión financiera, la cual establece la obligatoriedad de utilizar medios electrónicos de pago para ciertas transacciones, si bien la utilización del cheque se redujo, éstos no han desaparecido. Y, aun existiendo medios de pagos alternativos, los cheques mantienen su vigencia.

Contando con la implementación de la firma electrónica, la cual habilita a firmar digitalmente con el mismo valor que la firma manuscrita, el camino hacia la creación de los cheques electrónicos fue ampliamente facilitado.

Una de las características más ventajosas y esenciales del cheque es la posibilidad de usarlo como instrumento de crédito, posibilitando el diferimiento de los pagos. Por otra parte, de las mayores desventajas que presenta es precisamente su soporte papel. Es por ello que actualmente se implementa la creación de los cheques electrónicos o digitalizados.

Análisis de modificaciones introducidas

La Ley de Cheques originariamente enumeró las enunciaciones esenciales que el cheque deberá contener a los efectos de su validez. Por cuanto antes solo hacía referencia a “la firma del librador”, con los cambios introducidos se hace mención a que esta firma podrá ser autógrafa o electrónica, según el cheque sea cartular o electrónico. Respecto de la necesidad de indicar el nombre del obligado al lado de su firma, para la aplicación de esta norma al caso específico de los cheques electrónicos, se establece que el Banco Central del Uruguay regulará la manera de su aplicación.

En materia de endosos, las nuevas modificaciones no inciden en lo previsto para el caso de los cheques cartulares (sin posibilitar la combinación de un cheque cartular con firmas electrónicas). Y, para el caso particular de los cheques electrónicos, establece que el endoso se efectuará mediante firma electrónica avanzada.

También se incorpora a la Ley la mención expresa a la práctica del depósito del cheque, mediante acreditación en cuenta bancaria, a través de máquinas receptoras (buzoneras, cajeros automáticos, etc.) para su cobro, determinándose que la fecha de depósito será considerada como la fecha de presentación. Asimismo, se dispone que el cheque que se originó en forma cartular se podrá digitalizar, por cuanto podrá ser depositado a través de la remisión de su imagen digitalizada al Banco receptor. En esos casos, la imagen sustituirá al documento físico, el que quedará inutilizado mediante constancia.

A los efectos de regular la constancia de presentación y de falta de pago en los cheques electrónicos, la nueva normativa establece que se creará un “certificado”, el cual permitirá el ejercicio de las acciones pertinentes y, sin ningún otro requisito, aparejará ejecución. Y se establece que constituirá título ejecutivo el cheque cartular con la constancia de presentación y de falta de pago, o el cheque generado o transmitido por medios electrónicos con dicho certificado previsto por la nueva regulación. De manera concordante, se modificó el inciso 4º del art. 353 del Código General del Proceso, de manera de incluir en la nómina de títulos ejecutivos al certificado emitido para el caso de cheques electrónicos y digitalizados.

Lo que no fue previsto expresamente es de que este “certificado” tenga carácter de protesto por falta de pago, como sí está establecido expresamente para el caso de la constancia de presentación y de falta de pago en los cheques cartulares (art. 39 inc. 3). En efecto, se establece expresamente que el BCU regulará la emisión del certificado en el que deberán constar las menciones establecidas en art. 39 inc. 1 y 2, dejando por fuera al inc. 3.

Los presupuestos de la pretensión ejecutiva son dos: título ejecutivo y noticia previa. La certificación configura título ejecutivo. Pero la consecuencia de que la certificación no tenga carácter de protesto es que, para promover un eventual proceso ejecutivo de un cheque electrónico o digitalizado, será necesario dar noticia previa como diligencia preparatoria.

Entendemos que la falta de mención de que dicho certificado tenga carácter de protesto no fue intencionada por el legislador y deberá ser objeto de posterior modificación o reglamentación, a los efectos de lograr un igual tratamiento de los cheques electrónicos y digitalizados, como fue pretendido.

Asimismo, se consagra legalmente el instituto de la compensación multilateral en las cámaras de compensación electrónicas, habilitando a los Bancos receptores de cheques cartulares a digitalizarlos para su compensación electrónica.

Por último, se modifica un artículo a los efectos de otorgar al Banco Central del Uruguay la facultad de reglamentar la Ley en todos sus términos y no sólo determinados artículos, como sucedía anteriormente.