¿Quiénes pueden utilizar la denominación “banco” o similares?

En virtud de una reciente resolución de la Superintendencia de Servicios Financieros, recordamos que el Decreto Ley Nº 15.322 del Sistema de Intermediación Financiera, únicamente permite la utilización de las denominaciones “banco”, “bancario”, derivados o similares, a aquellas empresas que hubieran obtenido la autorización y habilitación para funcionar como banco o cooperativa de intermediación financiera, estando inscriptas como tales en el Banco Central del Uruguay. Las empresas privadas que no cumplan con tales condiciones, tienen prohibido el uso de las referidas denominaciones.

El fundamento de esta prohibición radica en evitar confundir al usuario financiero y a su vez no inducir en error al mismo, respecto de quienes están habilitados a recibir determinados depósitos bancarios de los usuarios, actividad monopólica de los bancos y cooperativas de intermediación financiera.

Esta limitación abarca por ejemplo el uso de denominaciones sociales, nombres comerciales o marcas registradas como “banking», “bank», “banksa» de objeto financiero o no (siempre que sean privadas). Sin perjuicio de lo anterior, por la propia naturaleza de la actividad como ser “banco de sangre» o “banco de órganos” quedan excluidas de la prohibición, así como entidades públicas o públicas no estatales.

En el caso de obtenerse la licencia de banco de inversión (que al momento ninguna fue otorgada) deberá necesariamente utilizarse el término banco con el aditamento “de inversión”.

Por su parte, en el marco de los cometidos y atribuciones de la Superintendencia de Servicios Financieros de regulación y control del sistema financiero, a dicha entidad le compete dictar instrucciones particulares, tendientes a promover la estabilidad, solvencia, transparencia y el funcionamiento ordenado y competitivo del mercado, así como para la protección de los consumidores de servicios financieros, pudiendo en este marco, proponer medidas correctivas correspondientes frente a cualquier empresa, financiera o no, cuya denominación ofrezca dudas acerca de su naturaleza o posible actividad financiera y hasta disponer la clausura temporal de las empresas en infracción o su clausura definitiva, previa autorización del Poder Ejecutivo.

Documento elaborado por la Dra. Daniela Sztryk